A medida que se acerca la navidad, inevitablemente nos vienen recuerdos de nuestros viajes a Nueva York, sobre todo del segundo, la pasada Nochevieja.
Fueron momentos muy especiales para nosotros en la que, hasta hoy, sigue siendo nuestra ciudad favorita. Molesta pensar que, por sentido común, tiempo y dinero no debiéramos volver. El problema es que somos muy rebeldes.