Igual que sucediera hace poco más de una semana con nuestro amigo Jorge, ahora le ha tocado el turno a Carlos, que también ha decidido celebrar el trigésimoquinto aniversario de su nacimiento, cumplido el 3 de junio, con una cena por todo lo alto.
Nos están poniendo el listón muy alto.
A la llamada por email de Carlos para celebrar su cumpleaños, el triplete del Barça y no sé qué narices sobre el Palencia C.F. hemos acudido con ilusión, aunque con algunas notables bajas, como la de Jorge y sobre todo la de Remi, que ha sufrido un percance deportivo que le ha dejado el ojo como el de E.T. (desde aquí esperamos que te recuperes muy pronto).
La cena ha sido amenizada por un grupo numeroso de beodos en cena de trabajo o, más bien, despedida de soltero de compañeros que, uno tras otro, han ido mostrando a los asistentes un sinfín de regalos sexy-eróticos muy en línea con el festejo.
Los muñecos hinchables "para él" y "para ella" han causado furor…
Después, como viene siendo costumbre últimamente, hemos ido a tomar un reconstituyente al Picapiedras.
El chupito denominado piruleta o chupachús o algo así, es bastante empalagoso, pero el regaliz ¡¡ ya es que se sale !!
La verdad es que hemos tenido una especie de deja vu, propiciado, sin duda, por el efecto sumatorio de la cena de cumpleaños, el picapiedras (con el chupito de regaliz) y la foto del calendario cachondo.
Algunas fotos de la velada:







