Ayer por la noche vimos una película bastante dura.
Se trata de «Wonderland (Sueños Rotos)» («Wonderland«, 2003)
Sinopsis
El 1 de julio de 1981, cuatro personas fueron encontradas muertas y una quinta con gravísimas heridas y a punto de morir, en la avenida Wonderland, en Laurel Canyon (Los Angeles, California).
Hasta que los investigadores de la policia de Los Angeles, Nico y Cruz (Ted Levine y Franky G) interrogaron a David Lind (Dylan McDermott) sobre su participación en el crimen, el caso parecía tener relación únicamente con camellos y gente de la noche, pero entonces descubrieron que los asesinatos estaban relacionados con un robo anterior al capo de la droga Eddie Nash (Eric Bogosian) y a una banda liderada por Billy Deverell (Tim Blake Nelson) y Ron Launius (Josh Lucas). Entre los nombres de las personas supuestamente involucradas en el terrible asesinato múltiple apareció el de la famosa estrella del cine porno, John Holmes (Val Kilmer).
Un film sobre una vida de excesos
La película comienza mostrando la vida desordenada y desorientada del otrora famoso actor porno John Holmes, que actualmente sale con Dawn, su nueva novia adolescente y vive en un estado de ruina financiera y excesos.
Excesos con el sexo, excesos con la bebida y, sobre todo, excesos con las drogas. Pero Holmes sigue casado con su esposa Sharon (Lisa Kudrow).
En medio de este descenso en picado, Holmes traba amistad con los camellos locales Ron y Susan Launius, junto con su socio David Lind, que operan desde una casa de Wonderland famosa por sus fiestas. Pero Holmes está fuera de su elemento en el arriesgado mundo del crimen y el narcotráfico y pronto estará metido de lleno en angustiantes problemas. Desesperado por conseguir dinero y droga, el grupo de Wonderland decide robar a otro traficante amigo de John, el conocido y temido Eddie Nash.
Un film intenso de carácter documental
Hasta que hemos visto la película completa, solo habíamos visto los primeros 20 o 30 minutos del film, y esperábamos otro tipo de argumento más hollywoodiense; más frívolo.
Pero estamos ante un film intenso, de carácter documental, que nos muestra un submundo de Los Angeles muy alejado del glamour.
Val Kilmer interpreta al personaje de Holmes de una manera muy convincente (quizás, interpretar a un vicioso Jim Morrison le sirvió de escuela), además de que, físicamente, está muy bien caracterizado (excepto en la parte por la que se conocía a John Holmes que, como es lógico, se ha obviado, jeje).
Con escenas escabrosas, y otras profundamente violentas, además de algún cameo curioso.
Una película interesante.