Ayer por la noche decidimos dejar de lado nuevas películas y elegimos ver un clásico de los ’80.
«Oficial y caballero» («An Officer and a Gentleman«, 1982) es una película demasiado conocida como para pretender contar aquí algo de ella que no se sepa ya.
Sinopsis
Zack Mayo (Richard Gere) es un joven rebelde de infancia atormentada, que quiere entrar en el cuerpo de marines, por lo que se inscribe en la Escuela Naval Militar de los Estados Unidos.
Pero, debido a su carácter testarudo, necesitará esforzarse más para adaptarse a la estricta disciplina militar, dado que el implacable sargento Foley (Louis Gossett Jr.) intentará corregir su impetuoso e irrespetuoso comportamiento.
Allí conocerá a Paula (Debra Winger), una joven muy diferente a él, de la que se acabará enamorando.
La consagración de Richard Gere
Esta película fue todo un bombazo de taquilla, además de consagrar a Richard Gere como sex-symbol, construir una serie de nuevos estereotipos del cine romanticón y dar a conocer un poco del sistema de formación del ejército estadounidense (al menos, bastante más realista que en «Top Gun«, ¿no?).
Las escenas de romance con la preciosa Debra Winger y la archiconocida banda sonora a la que se añadió un famosísimo tema de Joe Cocker que, en realidad, solo suena en los créditos finales, proporcionaron aún más popularidad al film.
Un film con dos puntos de vista
Pero, si preguntamos a hombres y mujeres sobre esta película, seguramente recibiremos respuestas muy diferentes por sexos.
¿Te gustaría conocer la ciudad de Seattle con la compañía de un local?
Para las mujeres, se trata de una gran película romántica, con escenas de sexo preciosas, y con una relación que acaba de la mejora manera gracias al amor y a pesar de las adversidades. Generalmente, a este tipo de público, le gustará también «Flashdance» por el mismo motivo.
Para los hombres, se trata de la historia de un italoamericano prepotente al que parece que todo el mundo tiene que aguantar su mala educación y sus salidas de tono solo porque ha tenido una infancia difícil (¿y quién no?). A este tipo de público suele gustarle más el sargento Emil Foley (Louis Gossett Jr., que además se llevó el oscar al mejor actor secundario, y no me extraña) y, ante bravucones irrespetuosos de ese tamaño, suele echar en falta a otros sargentos como Thomas Highway («El Sargento de Hierro«) o al sargento Hartman («La chaqueta metálica«).
Un antihéroe
No estamos diciendo, con ello, que Richard Gere haga un mal papel. Todo lo contrario. Se trata de una especie de héroe con tintes de antihéroe. No es un papel facilón. El recluta Mayo cae bien a ratos, e irrita otros tantos.
Nuestro momento favorito es cuando Mayo le confiesa agobiado al sargento, que no quiere que le expulse de la academia.
La figura de «las cazadoras» es todo menos políticamente correcta, y dibuja un perfil de la sociedad de entonces y, quizás, de la actual.
Para nosotros, además de una película interesante, es un bonito recuerdo de las zonas en las que se rodó, que tuvimos la suerte de visitar en 2011 por primera vez.
Tal vez este año pasemos otra vez por allí…












